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PATRIMONIO INTEGRAL: PROCESO HACIA UN SISTEMA BIOCULTURAL COMPLEJO

Desde SOS Paisajes de Mar queremos hacernos eco de una interesante obra publicada en 2010 por la Universidad del País Vasco, coordinada por el profesor Iñaki Arrieta Urtizberea: Museos y Parques Naturales: Comunidades Locales, Administraciones Públicas y Patrimonialización de la cultura y la naturaleza” [1], en la que se ponen de manifiesto opiniones de especialistas e investigadores en la materia sobre los procesos de patrimonialización de la cultura y la naturaleza.

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Fotografía cortesía de José Carlos Robles.

Es sabido que desde nuestro proyecto siempre hemos abogado por la idea de huir de la dicotomía entre patrimonio cultural y natural, y en ese sentido, apostar claramente por la idea de un PATRIMONIO INTEGRAL, que aúna los anteriores, y a través del cual nos podemos acercar de una manera más coherente al estudio, conocimiento, difusión, y por ende, conservación de los valores patrimoniales que poseen los territorios, en el caso que nos ocupa, y muy ejemplificador de ello, las zonas geográficas costeras españolas. Éstas son representativas en muchos casos de visicitudes y hechos históricos reflejados en un notable patrimonio inmueble como testigo mudo de los mismos, testimonios etnográficos de gran valor, y todo ello unido a unos valores patrimoniales de índole geológica, paisajística y natural, fundamentales para la comprensión de los anteriores.

La separación entre lo natural y lo cultural inició su andadura en el siglo XVIII, con las ideas expuestas por los pensadores de la época ilustrada, lo que condujo a una gran división en el ámbito de la ciencia: por una lado, las llamadas “ciencias duras”, entre las que estaban las ciencias naturales, y por otro, las que llamaban “ciencias blandas”, entre las que colocaban a las humanidades. Afortunadamente, en los años 80 del siglo pasado, la tendencia comenzaba a cambiar significativamente hacia nuevos planteamientos que algunos autores han llamado pensamiento eco-bio-antroposocial (Morin, E. El Método. La vida de la vida, 1993).

En definitiva y para acabar, decir que estamos totalmente en sintonía con las palabras del profesor Arrieta: “abogamos para que lo cultural y lo natural no se consideren elementos independientes, sino unidades interrelacionadas, partícipes de un sistema biocultural complejo”.


[1] Iñaki Arrieta (Editor), 2010: Museos y Parques Naturales. Comunidades Locales, Administraciones Públicas y Patrimonialización de la cultura y la naturaleza. Universidad del País Vasco. Bilbao.

Por José Manuel Pérez Burgos

Asesor de Patrimonio Histórico Artístico

S.O.S Paisajes de Mar

El Mediterráneo no puede más

Preocupante a la vez que necesaria de cara a la concienciación social, la noticia publicada en la prensa nacional sobre el evidente aumento en el ritmo de subida del nivel del mar de nuestro querido Mare Nostrum, en base a los datos del estudio realizado por el Instituto Español de Oceanografía.

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“El Mediterráneo se rebela ante las agresiones”, es el titular de la noticia en el diario “Información” de Alicante con una foto de la noticia en la que se plasma la Isla de Nueva Tabarca, que junto a las costas de la Marina Baja y Alta, en el norte de la provincia de Alicante, pasan por ser, según el estudio, los posibles puntos de mayor devastación en escasos ¡50 años!, si la tendencia en cuanto a factores clave como calentamiento global y la consecuente elevación del nivel marino, continúan al ritmo actual y no se detienen.

Según el informe, la subida en el nivel de las aguas marinas del Mediterráneo experimenta un significativo aumento a partir de la década de los 90 del pasado siglo, tal como afirma Manuel Vargas Yáñez, que es coautor de la obra “Cambio climático en el Mediterráneo español”. Sin embargo, el mismo advierte sobre la difícil extrapolación de datos de cara al futuro, al ser muchos los factores y condicionantes que se deben tener en cuenta, caso, tal como señala, de las emisiones de gases de efecto invernadero, que a día de hoy, por desgracia, van en aumento, con lo que ello implicará si no se hace cambiar la tendencia.

Más de medio metro de subida en el nivel marino, tendría más que notables consecuencias: en primer lugar, haría desgraciadamente desaparecer amplias zonas costeras, muchas de ellas situadas en la superpoblada ribera mediterránea, con todo lo que algo así conllevaría, aparte de un amplio patrimonio situado a pie de las aguas. De la misma forma, biológicamente, al que actualmente se considera como piso supralitoral, aquel donde se ubican organismos que soportan o exigen una exposición continua al aire atmosférico, se modificaría radicalmente al quedar permanentemente sumergido.

Tal como señala el coautor del trabajo mencionado, “lo que ocurra en el futuro dependerá de las leyes de la Naturaleza y del comportamiento de los humanos”. Sin duda… El primer factor es así, asumible y en cierto modo, inevitable. La Naturaleza es la que manda y debería seguir mandando…, el problema principal viene con el segundo factor, el comportamiento del ser humano y la negativa influencia en cuanto a la alteración de los procesos naturales y su autoregulación.

Desde SOS Paisajes de Mar estamos atentos a cuantas noticias puedan afectar a nuestras sacrificadas costas, a las aguas que las bañan, y sin duda, los informes provenientes de este trabajo deben hacer recapacitar a una sociedad tan vinculada social, cultural, y económicamente al viejo Mar Mediterráneo.


Por José Manuel Pérez Burgos

Asesor de Patrimonio Histórico Artístico

Recuperación de espacio costeros: El cabo de Creus

logo-sosEl parque natural marítimo terrestre de Cap de Creus, en L’Alt Empordà (Girona), es un espacio de gran interés medioambiental, geológico y paisajístico, aparte de ser el inicio de una gran ruta cultural como es la conocida como Ruta de Sant Jaume o comienzo del Camino de Santiago en Cataluña, pasando por el monasterio medieval de Sant Pere de Rodes, que se alza majestuoso sobre la Bahía de Llansá y el Port de la Selva, al norte del Cabo de Creus.

Pues bien, después de las alarmantes noticias que conllevan los datos ofrecidos por el Observatorio de la Sostenibilidad del Suelo en España, en los que precisamente es Cataluña, junto con Andalucía y la Comunidad Valenciana, la que más espacio litoral ha degradado, nos otorga algo de esperanza la noticia que se publica en el diario El País : “El Cabo de Creus recupera su rostro sin apartamentos”.

Efectivamente, el Ministerio de Medio Ambiente, después de la adquisición que hizo de estos terrenos en el año 2005, tras el cierre del complejo vacacional de capital francés, ha procedido a liberar un total de 4,5 hectáreas de terreno costero, constituyentes del que en su día fue el Club Méditerranée, que de manera desafortunada se ubicó allí al principio del boom urbanístico costero de los años 60.

En principio, aparte de la propia demolición que se ha producido, la administración de la Generalitat debe gestionar los residuos producidos, así como llevar a cabo la reconstrucción del importante entorno natural y paisajístico de una zona, que como hemos dicho, encierra un gran valor ecológico, por lo que la recuperación de este importante paraje natural se nos antoja de un interés excepcional.

Según informa la propia administración, la idea es la apertura de itinerarios medioambientales una vez recuperada toda la zona costera, contribuyendo con ello a las correctas políticas de adecuación y apertura de espacios que son comunes y que forman parte de un patrimonio natural y cultural que nos pertenece a todos, y a todos nos corresponde el derecho de disfrutarlos y sensibilizarnos en pos de su conservación.

Desde SOS Paisajes de Mar aplaudimos este tipo de actuaciones, que deben generalizarse allá donde sean necesarias, con criterios jurídicos, ecologistas, conservacionistas y, desde luego, de sentido común. Algunos ejemplos más de derribos de construcciones que atentan al paisaje se están produciendo, aunque desgraciadamente también existen ejemplos, hoy por hoy abundantes, de actuaciones altamente dañinas contra un patrimonio costero que es de toda la sociedad.

El turismo y la degradación de nuestras playas

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“Uno de cada diez españoles no irá a la playa por su deterioro”. Este es el titular que recientemente aparecía en un artículo ofrecido por un diario nacional, basado a su vez en una encuesta patrocinada por una conocida empresa cervecera.

Esta encuesta, que forma parte de estudio “Save the Beach” sobre la situación de las playas en Europa, revela que los españoles consideran a los vertidos indiscriminados, la excesiva construcción y superpoblación de la costa, como factores decisivos que están amenazando el futuro de las playas españolas.

Entre las zonas costeras más deterioradas se apunta a la Costa del Sol y Levante, una idea que para dos de cada tres de los encuestados es algo que viene de antaño, sin vislumbrar un futuro excesivamente halagüeño. De cualquier forma, con la ayuda de proyectos como éste, se podrá abordar la recuperación de una serie de playas europeas seleccionadas por los internautas entre las mas denunciadas en base a su mal estado, y entre las candidatas se encuentran las playas de Bahía de Portmán, en la cuenca minera de Cartagena-La Unión (Murcia), la de Acequión en Torrevieja (Alicante), y Güimar en Tenerife.

De cualquier forma, el estudio pretende ser moderadamente optimista, y apunta a que los visitantes europeos valoran de manera razonablemente positiva a las costas españolas, eso sí, por detrás de otras como las francesas, pero muy por delante de las italianas.

Con todo, una notable colaboradora del proyecto como es la ecologista Alexandra Cousteau, nieta del insigne oceanógrafo Jacques Cousteau, recuerda que “la indiferencia humana es la mayor amenaza para nuestras playas”, señalando que cada uno de nosotros podemos colaborar con nuestro pequeño grano de arena en la conservación de las playas, simplemente siendo cuidadosos con la recogida de basura.

Cousteau a remarcado las dudas que generan los impactos ambientales en la población en general. En este sentido, como siempre hemos referido desde el proyecto SOS Paisajes de Mar, creemos que el conocimiento debe convertirse en el medio fundamental que lleve a la sociedad a incrementar su sensibilidad hacia la conservación medioambiental y patrimonial de nuestras playas y costas.

Más información

Nuevos peligros amenazan nuestras costas

Fotografía de Ángel Cerdán (

Fotografía de Ángel Cerdán

La primera quincena de julio de 2010, inicio de las vacaciones para muchos, y de ese ocio estival que para tantos proporciona la costa española, nos trae una nueva y muy preocupante noticia, que hace nuevamente saltar todas las alarmas en cuanto a la conservación de nuestras maltrechas áreas costeras: el Congreso de los Diputados debate una reforma de gran calado para rebajar la Ley de Costas aprobada en 1988, y reconvertirla en otra norma, distanciada de la anterior, como es la Ley del Medio Marino.

De ello se hace eco un artículo publicado por el Diario EL PAÍS titulado “Nubarrones sobre el litoral”,* cuyo autor, el que fue Secretario de Estado y redactor en 1988 de la Ley de Costas, Fernando Palao, afirma que aquella ley tenía un claro objetivo, ahora presumiblemente amenazado:convertir un espacio de nadie en un espacio de todos”. Y apunta que este objetivo podría transformarse en la conversión del dominio público litoral en “un espacio de algunos“.

Recordemos que en su exposición de motivos la Ley se justificaba en la progresiva destrucción y privatización del litoral y la defensa de su equilibrio, progreso físico, protección y conservación de sus valores naturales y culturales, así como el disfrute abierto a toda la sociedad. Y en su artículo 1, se remarca como objeto la determinación, protección, utilización y policía del dominio público marítimo terrestre y especialmente de la ribera del mar.

El autor, de manera valiente, afirma sin fisuras que la costa es un patrimonio colectivo que no se debe compartimentar, y recuerda las dificultades que la Ley de Costas, ahora en entredicho, ha tenido a la hora de verse aplicada de manera contundente. En este sentido, los responsables políticos, tal como también se hace eco el autor, temen en gran medida la repercusión electoralista en el caso de aplicación de una Ley que lógicamente va en contra de muchas de las ocupaciones irregulares de la franja costera española, en pos de la defensa del litoral, y desfavoreciendo la especulación y el desmedido desarrollo urbanístico, así como el mal uso de un patrimonio que debe estar para uso y disfrute de toda la sociedad.

A colación del tema, WWF/Adena recuerda que “en España la costa es pública desde los tiempos de Alfonso X el Sabio y que la franja costera no debería ocuparse, siempre prevaleciendo por encima de todo el interés general”. En definitiva, desde SOS Paisajes de Mar, estaremos atentos a las conclusiones que nuestros dirigentes políticos adopten en cuanto al mantenimiento, reforma o sustitución de una Ley de Costas, que desde su aprobación en 1988, y a pesar de las dificultades en cuanto a su gestión y aplicación, ha ayudado a la defensa del litoral y a evitar apropiaciones indebidas del dominio público marítimo terrestre.


* Diario EL PAÍS, 9 de julio de 2010. “Nubarrones sobre el litoral” (Fernando Palao).