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La playa de la Albufereta cerrada por un vertido de gasoil.

El pasado 25 de julio la playa de la Albufereta, en Alicante, fue cerrada durante varias horas debido a una mancha de gasoil que fue detectada a 80 metros de la costa según relataba el diario Información.

Primero se prohibió el baño para posteriormente restringirse también el acceso a la arena al acercarse la mancha playa. Además se atendió a varias personas aquejadas de irritaciones cutáneas requiriendo una de ellas su traslado a una clínica cercana.

Según indicaron desde el ayuntamiento todo fue debido una limpieza ilegal de los motores de una embarcación.

Hechos como este demuestran que todavía existe gente tan poco informada que cree que el mar es grande y nada le afecta. Algunos aún creen que el mar es de todos y pueden hacer lo que les plazca. Todavía existe gente que a día de hoy no sabe que cuando hacen sus vertidos al mar están tirando la basura dentro de casa.

¡No soy una playa! El grito desesperado de la Albufereta de Alicante

Foto: Mark Kennedy

Foto: Mark Kennedy

Hola, ¿qué tal?

Permitidme que me presente: soy la playa de la Albufereta de Alicante. En verdad no soy una playa, pero ‘playa’ es el calificativo que me habéis dado entre todos desde hace muchas décadas, y ya no hay forma de quitarme el mote de encima. Pero bueno… quien ríe el último…Es así. Yo no soy una playa, ni he sido playa nunca, ni lo seré por mucho que vuestros políticos se empeñen en echarme toneladas de arena encima para callarme la boca.

Foto: Mark Kennedy

Foto: Mark Kennedy

Mira que me habéis dado el coñazo todo el invierno con el rollo de las máquinas y las obras para presentarme en sociedad como algo que no soy. Que si arena, que si obras, que si murallas, que si banquitos de madera… Os lo habéis currado, no os puedo quitar eso, pero escuchadme: ¡no soy playa!

Yo vine al mundo mucho antes que vosotros. Muuuuucho antes. No sé si Dios

existe, pero si existe, me hizo a mí para dar salida a las aguas pluviales que bajaban desde el interior de la provincia y, desde luego, en aquel entonces no se contemplaba que yo sirviese de lugar de recreo.

Pero no me escucháis. No sois capaces de entender lo que os digo año tras año. Pues lo diré hoy por última vez: ¡dejadme en paz!

Nota del autor (Mark Kennedy):
Tras numerosas inversiones multimillonarias y repetidos intentos de regenerar la zona, con arena extraída de lugares ajenos, hoy la playa de la Albuferetea ha dicho que basta. En apenas 15 minutos de lluvia torrencial, la playa artificial que nuestra clase política nos quiere imponer a la fuerza se ha desvanecido ante nuestros ojos, con toda la contundencia que la Madre Naturaleza nos puede mostrar. El lugar idílico que nos han querido vender como playa de lujo ha desaparecido ante nuestros ojos en un instante. Tan dramático como veraz.

Dejemos en paz, por favor, los espacios naturales del litoral. No podemos ganar esta guerra.

Foto: MArk Kennedy

Foto: Mark Kennedy